sábado, 24 de noviembre de 2007

Creo que Te amo...


Joder si lo llego a saber no voy a verle, puto Charlie no va y me dice que lo que tengo es un enchochamiento crónico, anda pero si el muy capullo no sabe ni lo que significa eso de crónico, a saber que se creerá que ha dicho, imbécil! Lo único que ha conseguido es que se me quiten las ganas de ir a verle, eso sí, el cabrón tiene la mejor hierba de la maldita ciudad, así que alguna visita caerá pero que ni se le ocurra hablar de mujeres porque le asesto un golpe mortal, que lo dejo tieso y no será de los porros que se fume.

Ya estoy hasta los mismismos cojones de deambular por las calles pero sigue sin apetecerme meterme en la puta cloaca a la que llaman casa, la mia no es nada agradable, aquello que deciamos en inglés del Home sweet home, pues nada que ver con la mia. Nada de dulce, ni buenos modales, ni amor a raudales, a mi me han educado (si es que a lo que han hecho conmigo se puede llegar a llamar educación) a base de voces más altas que las otras y alguna que otra colleja, dicen que me las merecía. Pienso que en absoluto pero gracias a eso hicieron que tuviese ganas de estudiar así que por eso me fui a la Universidad, ya veis todo un quinqui como yo, en la facul de los nenes bien, un desparrame. Al principio llamaba la atención muchisimo, luego ya empecé a cambiar un poco mi estilo para ir adapatandome, sin perder mis raices, por supuestisimo, pero queria pasar lo más inadvertido posible y las pintas no me estaban ayudando en lo más mínimo.

Una vez camuflado, casi, como uno más me zambullí en el mundo de las letras, lo jodido fue cuando me di cuenta de que disfrutaba aprendiendo, que mis ansias por saber eran cada vez más voraces y que todo lo que me rodeaba me estaba fascinando. Pero luego llegaron los problemas y papá tuvo que dejar de trabajar, con lo que me tuve que dejar aquel paraiso de sabiduria por el quinto derecha de la misma ciudad de siempre, regresé pero algo en mi se apago.

Pero entonces sucedió aquello que me habiais preparado y que no me esperaba en absoluto, vinisteis todos a buscarme a mi casa, yo creia que aquellas tardes de estudio solo habian hecho mella en mi y que vosotros me habiais tenido como un compañero transitorio pero en realidad, me echabais de menos. Fue muy gratificante, además mi madre se sintió tan mal que pidió un crédito para financiarme las clases y yo me puse a currar para sacar unas pelillas, fue un cambio genial.

De vuelta en las aulas empecé a notar cuanto caso me hacias y me sentia abrumado pues no sabía muy bien que es lo que buscabas, ya sabes soy todo un inexperto en artes amatorias, pero decidí seguirte la corriente, algo de ti me tenia sumamente cautivado. Por las noches cuando dejaba de verte solo podía tener tu imagen en mi cabeza, lo último que pensaba antes de irme a la cama era en ti y a la primera a quien veia también. Me contaron que tenias novio pero que vivia en otra ciudad a pesar de que lo vuestro parecía bastante consolidado, me derrumbé.

Me encerré a estudiar durante semanas para dejar de tener contacto con ella, no queria ni tenerla cerca pues me debilitaba, me hacía sentir unas enormes ganas de besarla y abrazarla, hacerla mía. Fue una de esas noches cuando volví a verme con el Charlie y comenzamos con la vieja costumbre de los petas a medianoche, nos pillabamos muy buenos ciegos, la pena es que en esos momentos siempre era ella la que me venia a la mente y me dejaba loco, claro. Entonces en uno de esos ciegos se lo confesé al Charlie, me había prendado de un piba de la facultad, la cuestión es que no se podía parecer menos a mi, ella era una pija redomada y ya me ves a mi, un auténtico fuera de serie, tenía esa sonrisa perfecta y un eterno brillo en la mirada y yo era raro que sonriese, hasta que me sorprendí lanzadole una amplia sonrisa en mitad de la cafeteria, desde ese día solo le sonrio a ella.

Charlie se descojonó y solo después de unas buenas carjacadas, que me dolian en lo más profundo, me dijo "Tronco, tú estás pillao, tas enamorao, lo tienes super jodio y si además dices que la pibita es una pija pues que vas a hacer tú con un pija, pringao? anda vete a tirarte a la Mari, que ya sabes que se tira todo lo que se mea y con esa no vas a tener problemas de enamoramientos pues ya sabes, previo aviso, que es de todos, no te jodas la vida, tio" y me ofreció el porro. Le di una fuerte calada que me dejo frito durante unos minutos, me cai sobre el césped y deje que todos mis pensamientos me rondasen por la cabeza, la veia a ella, también me veia a mi tirándome a la Mari en un descampado, vi al Charlie riéndose de mi, vi a mi madre gritándome... todo me daba vueltas entonces te rescaté de entre todos esos pensamientos y supe que serias mi remanso de paz.

Al día siguiente con un par, me dirigí a tu casa, sabía que estariás estudiando así que llevé como excusa un par de libros y alguna duda escrita, de camino compré la merienda, sabía que te encantaban aquellos dulces de leche. Llamé a la puerta y allí estabas tú, sonriente, espléndida, como un ángel, tan perfecta que pensaba que no me merecía ni siquiera mirarte pero entonces unos pasos se oyeron bajando la escalera y apareció él, tu guapisimo novio, aquel que tenia aparcado en la puerta un mercedes clase "su puta madre" y al que estaba deseando partirle la cara de payaso con que me miraba.

Me contuve por ti, porque sé que te hubise matado aquella escena pero me moria de ganas de hacerlo y a cada palabra que decía me entraban más y más ganas. Tú hiciste de balsamo mirandome tan encantadora como en clase, aunque ahora cuando me explicabas sobre la guerra de Secesión ya no ponias ejemplos tan divertidos con nosotros, ni me tocabas la palma de la mano cada vez que decias un año clave. Al final aquel capullo se percató del jueguecito y nos quito el libro pidiéndome que me fuese a estudiar donde no hubiese gente de una clase superior a la mía. Acabasemos, pero que se había creido el tipo este? me giré para contestarle pero ella me tapó la boca y me pidió por favor que me fuese, que mañana ya me llamaría.

Estuve tres días esperando a que me llamase, evidentemente no lo hizo, al final nos encontramos en uno de los últimos examenes, después llegaban las vacaciones y tenía entendido que ella se iba con sus padres a un pueblo del sur, estaba muy agobiado pensando en no verla en dos meses, la iba a añorar demasiado, le iba a pedir que se quedase conmigo en mi piso y nos buscabamos un curro de verano para sacar dinero y en agosto viajar juntos. Después del examen la sorprendí en el aparcamiento, estaba ya muy cerca de su coche, la paré y cuando estaba a punto de hablarle, un deseo irrefrenable de besarle me sobrevino, así que la miré fijamente y la estreche contra mi pecho, cuandop su cara estaba justo debajo de la mía, agaché la cabeza hasta que mis labios dieron con los suyos, ella me miraba sorprendida pero me correspondió a ese beso perfectamente, es más subió a darme alguno más mientras hablabamos, le propuse mi plan y estaba encantada. Me contó que el día anterior había intentado dejar a Roberto pero que no lo conseguía que él no se daba por enterado que aquello estaba siendo una pesadilla para ella y que necesitaba deshacerse de él cuanto antes.

Al final no fue necesario cargarselo, evidentemente un para de tortazos sí que le pude dar, me quedé tan agusto. El tio era un miedoso de cuidado y se fue con la cabeza gacha y se meo en los pantalones, no volvió a acercarse a ella, esto da más resultado que las ordenes de alejamiento.

Nosotros nos quedamos en el pisito en que había vivido yo todo el año y cuando teniamos suficiente pasta nos fuimos de viaje a Paris, claro está que el menda prefería Amsterdam pero son ellas siempre las que mandan. Pero la cuestión es que me gustó febrilmente, fue allí donde hicimos el amor con el balcón abierto y el resplandor de la Torre Eiffel sobre nuestros cuerpos desnudos, fue allí donde te besé mirandote a los ojos como aún no me había atrevido a hacer, pero sobre todo fue allí donde te dije "creo que te amo". No olvidaré tu mirada, te asustaste, me empujaste y te pusiste a andar airada, cuando te alcancé ya no me mirabas como antes ni me hablabas igual.

Cuando llegamos al hotel te metiste en la cama y me pediste que apagase las luces, me quedé muy mal pues pensaba que ibamos a celebrar a lo grande nuestra última noche en la ciudad del amor, ¿qué pasa? ¿qué he hecho mal? pero no me venian las respuestas aunque ya te encargarias tú de darmelas al día siguiente. Nada más te levantaste me tiraste el mando en la cabeza y te pusiste enfurecida a preparar tu maleta, yo solo podía flipar. Hasta que al final hablaste y me digiste "creo que me voy a desayunar, sola, creo" entonces tu enfasis en cierta palabra me descubrió el enigma que ciego de mi no había logrado ver en toda la noche en vela.

Dejé que se fuese sola a desayunar mientras me daba una reparadora ducha pues me esperaban unas cuantas horas de aeropuertos y avión, así que no solo el café me iba a mantener en pie, me recuperé en buena parte y me fui a la cafeteria, tomé dos cortados y unas tostadas, preveia ante mi un día largo de narices, y así fue.

Tu mirada asesina me atravesaba y no encontraba el momento de decirte que me había equivocado, que creia que lo habías entendido bien que la palabra creo era solo para decir que ya no te queria simplemente sino que ahora te amaba, joder esto me reconcomía por dentro. Ya sentados en el avión me dispuse a hablarte pero me girabas la cara mirando por la ventanilla, haciendo caso omiso a mis palabras de perdón y súplica.

Llegamos a casa y te acostaste con la excusa de que tenias dolor de cabeza. No podía aguantar aquello, me estaba ahogando dentro de mi propia casa, quería gritarte que te amaba, que por supesto que lo tenía claro que no me odiases por un error léxico. Dios pero si ya sabes que soy un zopenco.


Pasados tres días nos cruzamos en la cocina y entonces te cogí por la barbilla y levanté tu mirada hacía mi cara, te pedí que me mirases y solo entonces dije "estoy completamente seguro de que no solo te amo, sino que te amaré para siempre", entonces tú me digiste "mirame a los ojos, sabes yo creo que te amo"...



viernes, 23 de noviembre de 2007

Su lugar de destino.


Ding, dong, ding, señores pasajeros tenemos el placer de informarles de que hemos tomado tierra con éxito en su lugar de destino. Les agradecemos hayan volado con nosotros y esperamos que hayan disfrutado del vuelo. Vayan bajando pues les aguarda el lugar donde pertenecen, aquel al que siempre han ansiado viajar, el último, su lugar de destino.


Vaya, tal vez nunca debí tomar éste vuelo de último minuto porqué dicen cosas muy extrañas, ¿cómo que mi último viaje?. Esta tia de la megafonia está loca, muy loca... voy a poner una queja en un de esas malditas hojas de reclamaciones que no sirven de nada, pero sí lo voy a hacer, además no tengo nada mejor que hacer cuando salga del puto avión.


Voy directo al mostrador de información después de recoger mi maleta, que afortunadamente no han perdido, la señorita amablemente me informa de dónde acudir para formular una reclamación. Me muerto o (la frase empezaba con me muestro pero vamos a ver que pasa si dejo que actue la escritura utomática, lets go!) me he muerto o tal vez estoy soñando, la azafata que me acompaña no es otra que Kate (sí, sí la macizorra de Lost), con el rimmel corrido como en ese videoclip tan decadente que anunció una de las temporadas, está impactante la sigo desconcertado y cuando llegamos al stand me encuentro con Lucía, mi vecinita de cuando vivia en otra ciudad (sí, me la tiré), me atiende como si no me conociese de nada y me ofrece el formulario a rellenar, me veo incapaz de ponerme a escribir en esos momentos. Me siento fuertemente agitado por dentro, me importa un bledo si este es mi último viaje, ¿con semejante compañia quién se quiere ir de un destino así?


En fin, me lo tomo con filoSofía y acudo a ver a una psiquiatra, me la han recomendado ellas mismas en el café que nos hemos tomado mientras me rellenaban la hoja de reclamaciones, en fin, una buena tarde. Después Ana, la doctora, me empieza a preguntar infitas cosas que puede que antes ni me hubiese planteado, en serio, algunas de las cuestiones eran tan complicadas que buscaban su respuesta en lo más hondo de mi, me tenía sometido, conseguía arrancar de mi cualquier tipo de secreto, incluso lo inconfesable. Pero no me importa, tengo fe. Creo en ella, sé que va a encontrar respuestas a las eternas preguntas que me vengo haciendo desde que existo y que por mi mismo no logro contestar, me va a sacar de este pozo sin fondo.


Me empiezo a sentir realmente mal con lo que decido acudir a diferentes especialistas para chequear mi estado de salud, todas las pruebas me otorgan resultados de lo más positivos y mis dudas se acrecentan, ¿de dónde me viene el dolor? ¿Qué querrian decir con lo de mi último viaje? ¿era verdaderamente éste mi lugar de destino?


Quiero dispar mis dudas y el mejor sabelotodo que conozco es, por supuesto, el señor Internet, maestro en artes y oficios, conocedor de las mayores sabidurias y las más terribles estupideces (es lo que tiene que cualquier colgado pueda publicar, por eso supongo que yo mismo puedo escribir)... aquí en la red de redes encontré las respuestas a mis preguntas, con ellas en la mano me fui a ver a Ana, me aguardaba una terrible noticia.


Dejo que le expusiese mis teorías para después hacer oidos sordos y empezar con "mira, querido, estás muy equivocado en todo, ¿sabes que es lo que realmente te ha pasado a ti?, pues te lo voy a decir, una parte de ti ha muerto, así de sencillo. Ahora estás de luto y no puedes ni verlo, ni tan siquiera recordarlo pero ha sucedido, has muerto, bueno aquel que fuiste, sigues aquí con los vivos porque queda mucho de ti, suficiente como para sacar otro yo de dentro y renacer de tus cenizas. Te costará un tiempo, lo vas a pasar mal pero te repondrás y querrás volver a vivir porque serás de nuevo tú, con otro nuevo carácter, otra personalidad y diferentes herdidas de guerra pero al fin y al cabo siempre serás tú, sí, sin esa parte que tanto echas de menos. Pero ahora debes decirle adios porque ha muerto.


Pero ¿cómo ha sucedido? ¿quién la ha matado?. "¿Me lo preguntas?, has sido tú". ¿Qué yo he matado a una parte de mi? y dime ¿cómo lo he hecho? ¿me ensañé?, hay que joderse para una vez que cometo un asesinato y no me acuerdo y lo más estupido, lo cometo contra mi. Debo ser imbécil, eso dijo ella cuando cerró la puerta y se fue. Vaya si recuerdo eso, es que esa parte de mi no es la que ha muerto. Me siento bastante aliviado, no me gustaría prescindir en esta vida de ella.


Salgo de la consulta buscando un lugar donde refugiarme, encuentro un café poco frecuentado que tiene buena música y a veces hay mujeres interesantes solas que fijen trabajar en el portátil, un día me acosté con una, así que decido que era un buen escondite incluso puede que encontrase nuevamenre compañia. Me siento en una mesa junta a una señorita (o eso espero) que luce una minifalda que hace las delicias de mi atenta mirada. Le sonrio y a cambio obtengo un "buenas tardes" y una mirada de indiferencia. Mi plan se complica pero me van los retos, es más odio que me lo pongan fácil.


Al cabo de uno minutos alzando mi copa de wiskhy le insinuo que beba conmigo, accede y brindamos para inaugurara lo que promete ser una charla interesante, incluso sexy pues el rubor que me crea la visión de esas piernas me está afectando en la entrepierna y ya somos dos los que pensamos. Como diria mi hermana, siempre ha sido el de abajo el que piensa por mi, así me ha ido. Le ofrezco que se siente junto a mi pero me pide que vaya yo a su mesa, me acerco y beso su mejilla en un coqueto intento de dejar caer la comisura de mis labios sobre los suyos, ella los nota húmedos y sonrie. Me aparto pero mantenemos la mirada, nuestros ojos han conectado más allá de nuestros cuerpos, su mirada me consume, me espia la mente... se ha metido en mi. Últimamente absorbo energias, constantemente recibo descargas de otras almas en recompensa de la mia perdida supongo.


Acabamos de tomar nuestras consumiciones y nos vamos de aquel lugar, salimos juntos cogidos de la mano, tú con tu maletín de ejecutiva, yo con el diagnóstico de mi propia muerte bajo el brazo, corremos hacía el coche y nos vamos al hotel más cercano. Allí nos despojamos de todo lo que nos impide acariciarnos y nos comemos el uno al otro, siento que me posees pero a la vez sé que eres mia. Es muy intenso lo que me haces sentir, un dolor placentero que me invita de nuevo a morir, esta vez junto a ti porque sí puede que sea verdad este es mi lugar de destino... junto a ti, porque sé que eres tú, que te ha pasado como a mi, ahora estás de luto pero ya volveremos a ser nosotros, lo sé.

jueves, 22 de noviembre de 2007

¿Mi principe habrá muerto?


Anoche andaba conduciendo después de que lloviese y la carretera estaba llena de sapos, los iba sorteando para no pisar ninguno pues siempre he tenido una teoría y es que en noches como la de ayer, los sapos salen en busca de sus princesas pero los muy inconscientes (si es que en el fondo son solo hombres) se ponen en mitad de la carretera con lo que puede llegar un desaprensivo y ¡zas! un principe menos.

Esto no me lleva más que a pensar en que anoche murieron muchos principes, gracias a dios no pisé ninguno pero sé que soy de las pocas que los tiene en consideración. Por lo tanto no puedo más que preguntarme si mi principe seguirá vivo y tendrá la posibilidad de salir en otra noche lluviosa a mi encuentro... si estás vivo solo di croac!

miércoles, 14 de noviembre de 2007

"Me encanta que haga frío"


Érase una vez una niña a la que lo que más le gustaba en el mundo era jugar pero siempre encontraba otras aficiones con las que disfrutar, hasta que un día se chocó con la idea de que mejor que jugando se lo pasaba inventando juegos, sus horas escolares sufrieron la pérdida de su interés, ella prefería estar en su propio universo. Entre estos juegos, por supuesto, había uno que era su favorito. No lo tenía terminado pero cada vez que se ponía a pensar en él, nuevas ideas, estrategias, normas, soluciones... se le ocurrían para el gran juego.

Ese no era cualquier juego, era uno en el que ella iba a lograr llegar a la meta de manera victorioso, quería alcanzar su destino, pero llevándolo todo con ella por supuesto. La niña se ha apegado de tal manera a algunas "pequeñas cosas" de la vida que sabe que no va a poder estar en otro sitio sin ellas, así que empieza a hacer su maleta. Una vieja maleta de piel marrón, dentro su corazón, prefirío encerrarlo hace tiempo pues sabía que en eso del juego tenía las de perder...

Cuando hubo preparado su equipaje se propuso a despedirse de lo que no cabía en ella, empezó por su habitación, aquel era su rinconcito especial al que acudir siempre, en el que no le faltaba calor pero ahora lo notó frío, un escalofrío recorrío su cuerpo. También dijo adiós a su biblioteca, cosechada a lo largo de esos intensos años, se despidió de su música porque sabía que allí dónde iba ya había música propia, algo así como el hilo musical del aeropuerto, miró lo que dejaba y agarró fuerte la maleta con aquello que a partir de ese momento era lo único que poseía.

Cruzó el umbral de su habitación y bajó las escaleras, se iba y ésta vez era para no volver. Lanzó un beso al aire y susurrando dijo algo que quedo entre su corazón y algún órgano avispado, los sentidos no pudieron percibir lo que ella expresó, nadie supo nunca qué quería, qué buscaba, a dónde iba, quién era... pero puede que ella misma no lo supiese pensaron al principio, al ver la cantidad de cosas imprescindibles en su vida que la chica había dejado. La siguieron durante un tiempo pero le perdieron la pista, ella descansó en un pueblo que encontró apacible y suficientemente alejado, esperando que también discreto.

Llegó el invierno abrasando con todo, el blanco cubrió las casas, las calles, los caminos... desde su ventana solo se podía divisar una inmensidad blanca. Su relación con la nieve era un tanto peculiar, ella sabía unos días antes de que sucediese que iba a suceder, había una sensación que le recorría el cuerpo y muy bajito decía "me encanta que haga frío" (sí, se lo pido prestado al señor Julio Medem y lo oigo en mi cabeza en la voz de Najwa Nimri), porque es así como llo sentía, cuanto más helada se sentía un calor más intenso iba quemando en su interior, se le iba acelerando el pulso y sus mofletes adquirian un tono rosado que se iba tornando en vermellón.

Entonces esa noche nevaba y al día siguiente se despertaba en otro mundo muy diferente, en otro cuento ("si tú me dejas, si me das tiempo" Medem es que ya lo has escrito todo, le adoro!), en el que ya no estaba sola, en esa historia había alguien más pero ese es el momento en que muy discreta ella, cerraba las puertas de madera de las ventanas y no nos dejaba ver más...

Así que colorín colorado este cuento... espera, espera...¿qué pasa?, no puedes dejarme así. ¿ah no? Qué va, ahora tienes que contarnos quién era él y cómo entraba en su mundo...

Es que eso en realidad, es otra historia que ya no está dentro del cuento, que se sale y aún la tengo dentro, pero la estoy amenazando, la presiono para que salga, estoy empezando a pensar en estrategias para tentarla a jugar y puede que vuelva a abrir las puertas de sus ventanas y quien sabe si las de su casa...


lunes, 12 de noviembre de 2007

El discreto encanto de lo efímero


Soy una amante de las pequeñas cosas, me hacen feliz algunas cosas que parecen simples tonterias pero que sin ellas me sentiría un poco vacía, son detalles que me hacen sonreir de vez en cuando (bueno no es que jamás sonria pero hay épocas de la vida en que cuesta un poco hacerlo, a todos) y me dan la chispa del día, ese momento que ya te ha hecho sentir bien porque al fin y al cabo la vida sólo se compone de eso, de momento fugaces que nos llenan y nos hacen sentir no sólo que estamos vivos sino que además merece la pena.

Son muchas esas pequeñas cosas a las que estoy apegada pero hoy os voy a hablar de la más sencilla de todas, la que más fácil me resulta conseguir porque se trata simplemente de subirme en mi coche (y arrancarlo, claro está) ese momento del día (me centraré en que significa para mi hoy porque es muy diferente lo que siento dependiendo del lugar en el que esté, pero es unos de mis momentos del día, a veces, el único) es simplemente delicioso, escucho el motor (si estuviese roto me daría igual porque no sé un carajo de coches...) y piso la carretera, nos vamos, bye bye sweethome! y aceleró recorriendo esa eterna avenida que me da la salida al mundo real puede que algún día a mi paraiso... de momento sigo llegando al cruce y bueno según el día tomo una dirección, pero hoy iba hacia la derecha, donde había otra larga recta en la que acelero muy fuerte y siento la velocidad, luego me imagino como me estrello en la curva y mi pie instantaneamente se levanta del acelerador...

En esos momentos, cuando estoy recorriendo los pocos metros que me separan de la salida del pueblo voy pensando en dónde me iria en esos momentos si fuese libre para coger carretera y manta, hoy me hubiese ido a Madrid, la última vez que estuve me supo a poco y me sentí realmente inspirada en ese fin de semana, aunque cierto es que tuve la peor idea para mi historia que he tenido hasta la fecha... seguro que mañana me quiero ir a Islandia, cada día se me ocurre un destino que me aparte de aquí y me lleve ahí, a tú lado, en ese sitio donde nos volvamos a encontrar y en el que decidamos empezar...puede que ese día no llegue jamás, puede que tú no seas él, puede que él no sea él...

Sigo por la carretera y voy sintiendo las curvas, las devoro como queriendo salir de la comarca, cuanto más lejos mejor, veloz salgo del sitio al que siempre regreso pero en el que simplemente me ahogo, me falta espacio, movimiento, en definitiva vida... acabo aquí por unas o por otras pero esta vez ya llevo un año entero y sinceramente, me aburro.

Así que acelero más para huir de este pensamiento pues eso me lleva a pensar que llevo un año de mi vida aburrida, esto me da mucha pena pues es mi familía y mis amigos, quiero a esta gente pero no me veo viviendo aquí siempre o al menos en un futuro a corto plazo, los pueblos no están hechos para mi, igual cuando me haga mayor me gusta eso de vivir tranquila en un pequeño pueblo pero ahora me da cierta claustrofobia. El mayor de los problemas es que adoro viajar (anda y yo, estarás diciendo, ya, ya a todos pero a mi me afecta a nivel emocional muchisimo el hecho de emprender un viaje) y desde que empecé a salir por el mundo que me expando y crezco a otra velocidad, la cual se estanca cuando llego aquí.

Al final me alejo de la zona, ya en la autovía acelero hasta que el coche se queja, me gusta muchisimo la velocidad (mis amigos no se quieren subir conmigo!) pero no soy ninguna fitipaldi, vamos controlo (tampoco piensan lo mismo mis amigos por la cantidad de golpes que el pobre coche muestra, pero diré a mi favor que son los pilares del centro comercial los que se mueven, el anuncio lo demostraba). Son muchisimos los pensamientos que me viene a la cabeza en esos momentos como decía antes fugaces, efímeros... pero rescato los de esta noche...

A veces cuando llego a la entrada del pueblo (como hoy), en lugar de reducir y girar a la izquierda para entrar, simplemente piso el acelerador y sigo recto... me da una sensación de libertad inmensa, me siento libre, con fuerzas para irme donde sea, a tú lado por supuesto, pero sin ataduras de ningún tipo, vuelo... claro, sólo llego hasta el pueblo de al lado, a unos minutos, pero en ese momento en que he visto como pasaba el cruce de largo, veía como en la señal aparecía el nombre del pueblo tachado y la carretera se expandía ante mi, en ese momento me sentía LIBRE!!!

Después llega otro momento que también adoro, cuando doy la vuelta y regreso a casa, sintonizo una emisora en función de la canción que este sonando en el instante, no me importa lo que sea o si lo conozco de antes, quiero que me haga sentir, que me deje volar... entonces dejo la canción que me atrape, acelero y voy camino de casa, en esos tramos en que hay curvas disfruto mi coche porque adoro como coge las curvas, siento el viento qu dejo que me dé en la cara y me meto en alguna fantasía agradable, pero pronto llega la última recta...

Cuando hace mucho tiempo que no he estado en casa ese camino me encanta, ese trozo en el que sé que me queda poco, que en breve me estarán dando abrazos, se me hace eterno... pero en este caso, no era esa la sensación pues como he dicho llevo un tiempo aquí, demasiado puede... hoy lo que sentía era que cada vez me quedaba menos, que me acercaba a mi cárcel, al sitio del que no puedo salir, al lugar donde no quiero más que pertenecer pero no ser parte de él, al menos no para siempre... sueño con salir de aquí otra vez...

Entonces una canción triste ha empezado en la radio, me ha empezado a invadir una sensación de pena y mientras recorría la avenida que me separa de mi casa, iba reduciendo como no queriendo llegar nunca, como queriendo evitar lo inevitable, hasta que cuando he aparcado, he cerrado las luces, apagado el coche pero he dejado la radio puesta, me he quedado unos minutos en la oscuridad y he buscado en el retrovisor a aquella que un día fui y que espero que regrese, a esa que está dentro y me habla de vez en cuando, a mi amiga del alma que me tortura algunas veces pero que tantas ganas tengo de volver a encontrar y hoy desgraciadamente no estaba en el espejo, así que he apagado la radio y una sensación de melancolia amarga me ha recorrido y me sigue consumiendo, porque sabía que solo unos peldaños me separaban de mi destino final (por hoy, espero).

Y no me equivocaba porque aquí estoy otra vez, en mi habitación, el sitio que me cobija y en el que he estado durmiendo en contadas ocasiones a lo largo de estos años, pues no la consideraba mía, la mía han sido otras; en Valencia, en Leeds, en Londres, en Onti... pero esta solo la tenía para cuando venía un fin de semana, eso era fácil. Pero ahora no lo es, cuando paso aquí noche tras noche y la ventana solo me conduce a una oscuridad en la que no se asoma la más triste luz más allá de lo que abarca el pueblo, no hay vida fuera, pero es que el problema es que no lo hay dentro... entre semana es muy difícil coincidir con alguien por la calle más tarde de las siete, los bares cierran y ni siquiera puedes comprar tabaco, he tenido que ir al pueblo de al lado... de ahí mis divagaciones en el coche y que me diese por escribir dos veces en un día, además de como dije, que cuando tengo algo que hacer encuentro miles de cosas sustitutivas, bueno también dicen que el chocolate sustituye al sexo y tengo ciertas dudas...



En la foto iba a poner un corsa azul marino como el mio pero hubiese hecho trampas porque el mio no se parecía al de la foto (ya mis amigos se estarán descojonando, si se molestasen en leerlo) pues el pobre he sufrido más de un toque, vamos nada serio pero es visible... la cuestión es que he pensado en lo efímero y he pensado en lo fugaz de un castillo de arena...

"El futuro está en el porno"


Pues sí, le acabo de usurapar el título a un buen cortometraje de Vicente Villanueva para esta entrada. La cuestión es que una vez que lo he hecho comentaré que es un muy buen corto en el que la actriz de Camera café Marta Belenguer está deliciosa, su personaje tiene una frase a destacar: “Yo antes era buena persona, pero ahora ya no. Ahora soy mala... Mala, pero mala, mala...”, ella es Maria José una mujer que cree que su destino está marcado por la mala suerte pero decide buscar el éxito sin dejarse amedrentar ni ofender por lo que digan los demás, una buena decisión. Os lo recomiendo.



Ahora el porqué del título... pues esta mañana buscando mi blog en google me he encontrado con la sorpresa de que una página de contactos eróticos tiene un link con mi blog, ¿qué pasa que si no pasa por el porno ya nada está a salvo en la red? no entiendo porqué lo han linkado pues la referencia era con un texto sobre Sexo en Nueva York, la serie, puede que la sola mención de la palabra ya les susicte interés, no sé... para mi es todo un enigma.


bueno esta entrada sirva para decir a los visitantes procedentes de ese link, que lo siento mucho pero que esto no es un paraiso del porno (cierto es que el otro día escribí un realato erótico y puede que no sea el último) ni van a encontrar contactos o imágenes que les suban la líbido, a cambio prometo seguir escribiendo lo mejor que sé y que si se quieren quedar están invitados a opinar y sobre todo a dejarse llevar por sus sueños... (no hace falta que sean eróticos, eh)
Lo dicho, siento que no encontreis nada que os excite pero puede que os estimule la mente...
Un abrazo!!!

jueves, 8 de noviembre de 2007

Buscándola...


Pues sí sigue dándome vueltas dentro la maldita... ahora está en una etapa rebelde, apática, malhumorada, fría,.. en que la Leonor que más se le parece es la de Malas temporadas, que sino la habeis visto es muy recomendable, me la regaló Andeka (no, no trata de deprimirme) y me asombró, una película en principio tan sencilla que se adentra en heridas complejas y profundas. Mágnificas todas las interpretaciones aunque cierto es que poco se dijo de Leonor Watling un tanto eclipsada por Natalie Poza que destacaba en un papel diferente a lo que nos tenia acostumbrados, pues Leonor tampoco había estado nunca tan cerca de un abismo como con su Laura, una mujer que tiene enterrados los sentimientos, ya no puede sentir además hay un hecho desencadenante de este estado... preciosa su interpretación de Vete, la escucharé cientos de veces y no me hartaré...
Hoy me han dado un empujón bastante importante con mi historia, esa de la que os hablé de su heroina, pues se me atraveso el segundo acto y ahí me quedé... pero he conseguido darle la vuelta a la historia de manera que todo cobra sentido, o eso parece ahora...
En fin, estaré unos días ausente...(aunque cuanto más me propongo no distraerme más lo hago)

Welcome to my paradise...

Hacia tiempo que soñaba con un sitio dónde plasmarme, dónde soltarme y escribir diariamente, he aquí el lugar idóneo. Algunos de los que me leeis me conoceis personalmente y os podreis reir leyendo locuras que algunos ya conoceis o algunas excentricidades, paranoia o solo ideas que puede que os hagan alucinar. Otros llegais aquí, a saber cómo y porqué, espero que bien y os sintais tan agusto que os quedeis...

Pasen y vean el maravilloso mundo de soñar despiertos...

Princesa herida

Princesa herida
ella busca su sitio

Mis me gusta/no me gusta heredados de Jeunet

  • abrir blogs a intempestivas horas de la noche cuando mañana no recordaré ni el loco título que le he puesto... this dangerous mind of mine
  • acumular fotos de fotomatón con amigos eventuales y eternos pero que tengo la mala suerte de disfrutar con cuentagotas, bueno vivimos momentos más intensos..
  • charlar con amig@s sobre todo tipo de cosas, con mis constantes cambios y desvios de tema
  • comer en el restaurante de un amigo y descubrir la alquimia de los sabores
  • conocer blog de gente como yo por casualidad en busca de una lectura que te acompañé en la noche
  • dejar que mis palabras digan lo que escuchan por mi mente
  • esconderme tras la pantalla del ordenador y verme reflejada en la piel de mis heroinas, dandoles mi voz, mi razón y casi siempre un poquito de mi corazón...
  • escribir guiones, afición reforzada en el curso de Fermín "James Caan" Cabal
  • escribir lo que se me pasa por el coco
  • escuchar voces en la radio que me enamoren
  • fagocitar cine, meterme en la piel de los personajes y conseguir vivir cada aventura que el director me propone
  • hacer críticas de películas
  • la radio, me apasiona ponerme delante de un micro
  • no me gusta que me hagan soñar para luego abrirme los ojos de un porrazo, no me gusta que me inviten a vivir para decirme que estoy muerta, no me gusta que me ofrezcan que participe para eliminarme la primera, no me gusta que me digan que si para luego esconderse detrás de un hasta luego, no me gustan las mentiras, ni los mentirosos, ni quienes mienten por vicio, por ocultarse y porque no quieren admitir quienes son, no me gusta que te escondas, sé que ese no eres tú... sal de ahí, te he perdonado. Perdoname tú a mi.
  • perderme en ciudades que hace años que conozco
  • ponerme a hacer anotaciones en una de mis miles libretas, diarios, bloc... y ahora solo me faltaba un espacio en la red propio, soy dueña de algo (bueno blogger pero son muy majetes, es así como se les paga este placer de hacer una rinconcito tuyo?)
  • que fito me haga bailar poesia y reconocerme en sus letras
  • reirme de mis tontos (o no tanto) defecto a medida que los voy descubriendo
  • sentirme viva
  • tomar coca-cola cuando me levanto un domingo
  • tomar una copa de vino con queso y después fumar un cigarrilllo
  • ver películas corales tragicómicas con personajes entrañables, la soledad es muy mala.
  • y las cosas que no me gustan se resumen en unas pocas: odio el odio, no acepto la guerra ni la mentira.