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sábado, 24 de noviembre de 2007

Creo que Te amo...


Joder si lo llego a saber no voy a verle, puto Charlie no va y me dice que lo que tengo es un enchochamiento crónico, anda pero si el muy capullo no sabe ni lo que significa eso de crónico, a saber que se creerá que ha dicho, imbécil! Lo único que ha conseguido es que se me quiten las ganas de ir a verle, eso sí, el cabrón tiene la mejor hierba de la maldita ciudad, así que alguna visita caerá pero que ni se le ocurra hablar de mujeres porque le asesto un golpe mortal, que lo dejo tieso y no será de los porros que se fume.

Ya estoy hasta los mismismos cojones de deambular por las calles pero sigue sin apetecerme meterme en la puta cloaca a la que llaman casa, la mia no es nada agradable, aquello que deciamos en inglés del Home sweet home, pues nada que ver con la mia. Nada de dulce, ni buenos modales, ni amor a raudales, a mi me han educado (si es que a lo que han hecho conmigo se puede llegar a llamar educación) a base de voces más altas que las otras y alguna que otra colleja, dicen que me las merecía. Pienso que en absoluto pero gracias a eso hicieron que tuviese ganas de estudiar así que por eso me fui a la Universidad, ya veis todo un quinqui como yo, en la facul de los nenes bien, un desparrame. Al principio llamaba la atención muchisimo, luego ya empecé a cambiar un poco mi estilo para ir adapatandome, sin perder mis raices, por supuestisimo, pero queria pasar lo más inadvertido posible y las pintas no me estaban ayudando en lo más mínimo.

Una vez camuflado, casi, como uno más me zambullí en el mundo de las letras, lo jodido fue cuando me di cuenta de que disfrutaba aprendiendo, que mis ansias por saber eran cada vez más voraces y que todo lo que me rodeaba me estaba fascinando. Pero luego llegaron los problemas y papá tuvo que dejar de trabajar, con lo que me tuve que dejar aquel paraiso de sabiduria por el quinto derecha de la misma ciudad de siempre, regresé pero algo en mi se apago.

Pero entonces sucedió aquello que me habiais preparado y que no me esperaba en absoluto, vinisteis todos a buscarme a mi casa, yo creia que aquellas tardes de estudio solo habian hecho mella en mi y que vosotros me habiais tenido como un compañero transitorio pero en realidad, me echabais de menos. Fue muy gratificante, además mi madre se sintió tan mal que pidió un crédito para financiarme las clases y yo me puse a currar para sacar unas pelillas, fue un cambio genial.

De vuelta en las aulas empecé a notar cuanto caso me hacias y me sentia abrumado pues no sabía muy bien que es lo que buscabas, ya sabes soy todo un inexperto en artes amatorias, pero decidí seguirte la corriente, algo de ti me tenia sumamente cautivado. Por las noches cuando dejaba de verte solo podía tener tu imagen en mi cabeza, lo último que pensaba antes de irme a la cama era en ti y a la primera a quien veia también. Me contaron que tenias novio pero que vivia en otra ciudad a pesar de que lo vuestro parecía bastante consolidado, me derrumbé.

Me encerré a estudiar durante semanas para dejar de tener contacto con ella, no queria ni tenerla cerca pues me debilitaba, me hacía sentir unas enormes ganas de besarla y abrazarla, hacerla mía. Fue una de esas noches cuando volví a verme con el Charlie y comenzamos con la vieja costumbre de los petas a medianoche, nos pillabamos muy buenos ciegos, la pena es que en esos momentos siempre era ella la que me venia a la mente y me dejaba loco, claro. Entonces en uno de esos ciegos se lo confesé al Charlie, me había prendado de un piba de la facultad, la cuestión es que no se podía parecer menos a mi, ella era una pija redomada y ya me ves a mi, un auténtico fuera de serie, tenía esa sonrisa perfecta y un eterno brillo en la mirada y yo era raro que sonriese, hasta que me sorprendí lanzadole una amplia sonrisa en mitad de la cafeteria, desde ese día solo le sonrio a ella.

Charlie se descojonó y solo después de unas buenas carjacadas, que me dolian en lo más profundo, me dijo "Tronco, tú estás pillao, tas enamorao, lo tienes super jodio y si además dices que la pibita es una pija pues que vas a hacer tú con un pija, pringao? anda vete a tirarte a la Mari, que ya sabes que se tira todo lo que se mea y con esa no vas a tener problemas de enamoramientos pues ya sabes, previo aviso, que es de todos, no te jodas la vida, tio" y me ofreció el porro. Le di una fuerte calada que me dejo frito durante unos minutos, me cai sobre el césped y deje que todos mis pensamientos me rondasen por la cabeza, la veia a ella, también me veia a mi tirándome a la Mari en un descampado, vi al Charlie riéndose de mi, vi a mi madre gritándome... todo me daba vueltas entonces te rescaté de entre todos esos pensamientos y supe que serias mi remanso de paz.

Al día siguiente con un par, me dirigí a tu casa, sabía que estariás estudiando así que llevé como excusa un par de libros y alguna duda escrita, de camino compré la merienda, sabía que te encantaban aquellos dulces de leche. Llamé a la puerta y allí estabas tú, sonriente, espléndida, como un ángel, tan perfecta que pensaba que no me merecía ni siquiera mirarte pero entonces unos pasos se oyeron bajando la escalera y apareció él, tu guapisimo novio, aquel que tenia aparcado en la puerta un mercedes clase "su puta madre" y al que estaba deseando partirle la cara de payaso con que me miraba.

Me contuve por ti, porque sé que te hubise matado aquella escena pero me moria de ganas de hacerlo y a cada palabra que decía me entraban más y más ganas. Tú hiciste de balsamo mirandome tan encantadora como en clase, aunque ahora cuando me explicabas sobre la guerra de Secesión ya no ponias ejemplos tan divertidos con nosotros, ni me tocabas la palma de la mano cada vez que decias un año clave. Al final aquel capullo se percató del jueguecito y nos quito el libro pidiéndome que me fuese a estudiar donde no hubiese gente de una clase superior a la mía. Acabasemos, pero que se había creido el tipo este? me giré para contestarle pero ella me tapó la boca y me pidió por favor que me fuese, que mañana ya me llamaría.

Estuve tres días esperando a que me llamase, evidentemente no lo hizo, al final nos encontramos en uno de los últimos examenes, después llegaban las vacaciones y tenía entendido que ella se iba con sus padres a un pueblo del sur, estaba muy agobiado pensando en no verla en dos meses, la iba a añorar demasiado, le iba a pedir que se quedase conmigo en mi piso y nos buscabamos un curro de verano para sacar dinero y en agosto viajar juntos. Después del examen la sorprendí en el aparcamiento, estaba ya muy cerca de su coche, la paré y cuando estaba a punto de hablarle, un deseo irrefrenable de besarle me sobrevino, así que la miré fijamente y la estreche contra mi pecho, cuandop su cara estaba justo debajo de la mía, agaché la cabeza hasta que mis labios dieron con los suyos, ella me miraba sorprendida pero me correspondió a ese beso perfectamente, es más subió a darme alguno más mientras hablabamos, le propuse mi plan y estaba encantada. Me contó que el día anterior había intentado dejar a Roberto pero que no lo conseguía que él no se daba por enterado que aquello estaba siendo una pesadilla para ella y que necesitaba deshacerse de él cuanto antes.

Al final no fue necesario cargarselo, evidentemente un para de tortazos sí que le pude dar, me quedé tan agusto. El tio era un miedoso de cuidado y se fue con la cabeza gacha y se meo en los pantalones, no volvió a acercarse a ella, esto da más resultado que las ordenes de alejamiento.

Nosotros nos quedamos en el pisito en que había vivido yo todo el año y cuando teniamos suficiente pasta nos fuimos de viaje a Paris, claro está que el menda prefería Amsterdam pero son ellas siempre las que mandan. Pero la cuestión es que me gustó febrilmente, fue allí donde hicimos el amor con el balcón abierto y el resplandor de la Torre Eiffel sobre nuestros cuerpos desnudos, fue allí donde te besé mirandote a los ojos como aún no me había atrevido a hacer, pero sobre todo fue allí donde te dije "creo que te amo". No olvidaré tu mirada, te asustaste, me empujaste y te pusiste a andar airada, cuando te alcancé ya no me mirabas como antes ni me hablabas igual.

Cuando llegamos al hotel te metiste en la cama y me pediste que apagase las luces, me quedé muy mal pues pensaba que ibamos a celebrar a lo grande nuestra última noche en la ciudad del amor, ¿qué pasa? ¿qué he hecho mal? pero no me venian las respuestas aunque ya te encargarias tú de darmelas al día siguiente. Nada más te levantaste me tiraste el mando en la cabeza y te pusiste enfurecida a preparar tu maleta, yo solo podía flipar. Hasta que al final hablaste y me digiste "creo que me voy a desayunar, sola, creo" entonces tu enfasis en cierta palabra me descubrió el enigma que ciego de mi no había logrado ver en toda la noche en vela.

Dejé que se fuese sola a desayunar mientras me daba una reparadora ducha pues me esperaban unas cuantas horas de aeropuertos y avión, así que no solo el café me iba a mantener en pie, me recuperé en buena parte y me fui a la cafeteria, tomé dos cortados y unas tostadas, preveia ante mi un día largo de narices, y así fue.

Tu mirada asesina me atravesaba y no encontraba el momento de decirte que me había equivocado, que creia que lo habías entendido bien que la palabra creo era solo para decir que ya no te queria simplemente sino que ahora te amaba, joder esto me reconcomía por dentro. Ya sentados en el avión me dispuse a hablarte pero me girabas la cara mirando por la ventanilla, haciendo caso omiso a mis palabras de perdón y súplica.

Llegamos a casa y te acostaste con la excusa de que tenias dolor de cabeza. No podía aguantar aquello, me estaba ahogando dentro de mi propia casa, quería gritarte que te amaba, que por supesto que lo tenía claro que no me odiases por un error léxico. Dios pero si ya sabes que soy un zopenco.


Pasados tres días nos cruzamos en la cocina y entonces te cogí por la barbilla y levanté tu mirada hacía mi cara, te pedí que me mirases y solo entonces dije "estoy completamente seguro de que no solo te amo, sino que te amaré para siempre", entonces tú me digiste "mirame a los ojos, sabes yo creo que te amo"...



viernes, 23 de noviembre de 2007

Su lugar de destino.


Ding, dong, ding, señores pasajeros tenemos el placer de informarles de que hemos tomado tierra con éxito en su lugar de destino. Les agradecemos hayan volado con nosotros y esperamos que hayan disfrutado del vuelo. Vayan bajando pues les aguarda el lugar donde pertenecen, aquel al que siempre han ansiado viajar, el último, su lugar de destino.


Vaya, tal vez nunca debí tomar éste vuelo de último minuto porqué dicen cosas muy extrañas, ¿cómo que mi último viaje?. Esta tia de la megafonia está loca, muy loca... voy a poner una queja en un de esas malditas hojas de reclamaciones que no sirven de nada, pero sí lo voy a hacer, además no tengo nada mejor que hacer cuando salga del puto avión.


Voy directo al mostrador de información después de recoger mi maleta, que afortunadamente no han perdido, la señorita amablemente me informa de dónde acudir para formular una reclamación. Me muerto o (la frase empezaba con me muestro pero vamos a ver que pasa si dejo que actue la escritura utomática, lets go!) me he muerto o tal vez estoy soñando, la azafata que me acompaña no es otra que Kate (sí, sí la macizorra de Lost), con el rimmel corrido como en ese videoclip tan decadente que anunció una de las temporadas, está impactante la sigo desconcertado y cuando llegamos al stand me encuentro con Lucía, mi vecinita de cuando vivia en otra ciudad (sí, me la tiré), me atiende como si no me conociese de nada y me ofrece el formulario a rellenar, me veo incapaz de ponerme a escribir en esos momentos. Me siento fuertemente agitado por dentro, me importa un bledo si este es mi último viaje, ¿con semejante compañia quién se quiere ir de un destino así?


En fin, me lo tomo con filoSofía y acudo a ver a una psiquiatra, me la han recomendado ellas mismas en el café que nos hemos tomado mientras me rellenaban la hoja de reclamaciones, en fin, una buena tarde. Después Ana, la doctora, me empieza a preguntar infitas cosas que puede que antes ni me hubiese planteado, en serio, algunas de las cuestiones eran tan complicadas que buscaban su respuesta en lo más hondo de mi, me tenía sometido, conseguía arrancar de mi cualquier tipo de secreto, incluso lo inconfesable. Pero no me importa, tengo fe. Creo en ella, sé que va a encontrar respuestas a las eternas preguntas que me vengo haciendo desde que existo y que por mi mismo no logro contestar, me va a sacar de este pozo sin fondo.


Me empiezo a sentir realmente mal con lo que decido acudir a diferentes especialistas para chequear mi estado de salud, todas las pruebas me otorgan resultados de lo más positivos y mis dudas se acrecentan, ¿de dónde me viene el dolor? ¿Qué querrian decir con lo de mi último viaje? ¿era verdaderamente éste mi lugar de destino?


Quiero dispar mis dudas y el mejor sabelotodo que conozco es, por supuesto, el señor Internet, maestro en artes y oficios, conocedor de las mayores sabidurias y las más terribles estupideces (es lo que tiene que cualquier colgado pueda publicar, por eso supongo que yo mismo puedo escribir)... aquí en la red de redes encontré las respuestas a mis preguntas, con ellas en la mano me fui a ver a Ana, me aguardaba una terrible noticia.


Dejo que le expusiese mis teorías para después hacer oidos sordos y empezar con "mira, querido, estás muy equivocado en todo, ¿sabes que es lo que realmente te ha pasado a ti?, pues te lo voy a decir, una parte de ti ha muerto, así de sencillo. Ahora estás de luto y no puedes ni verlo, ni tan siquiera recordarlo pero ha sucedido, has muerto, bueno aquel que fuiste, sigues aquí con los vivos porque queda mucho de ti, suficiente como para sacar otro yo de dentro y renacer de tus cenizas. Te costará un tiempo, lo vas a pasar mal pero te repondrás y querrás volver a vivir porque serás de nuevo tú, con otro nuevo carácter, otra personalidad y diferentes herdidas de guerra pero al fin y al cabo siempre serás tú, sí, sin esa parte que tanto echas de menos. Pero ahora debes decirle adios porque ha muerto.


Pero ¿cómo ha sucedido? ¿quién la ha matado?. "¿Me lo preguntas?, has sido tú". ¿Qué yo he matado a una parte de mi? y dime ¿cómo lo he hecho? ¿me ensañé?, hay que joderse para una vez que cometo un asesinato y no me acuerdo y lo más estupido, lo cometo contra mi. Debo ser imbécil, eso dijo ella cuando cerró la puerta y se fue. Vaya si recuerdo eso, es que esa parte de mi no es la que ha muerto. Me siento bastante aliviado, no me gustaría prescindir en esta vida de ella.


Salgo de la consulta buscando un lugar donde refugiarme, encuentro un café poco frecuentado que tiene buena música y a veces hay mujeres interesantes solas que fijen trabajar en el portátil, un día me acosté con una, así que decido que era un buen escondite incluso puede que encontrase nuevamenre compañia. Me siento en una mesa junta a una señorita (o eso espero) que luce una minifalda que hace las delicias de mi atenta mirada. Le sonrio y a cambio obtengo un "buenas tardes" y una mirada de indiferencia. Mi plan se complica pero me van los retos, es más odio que me lo pongan fácil.


Al cabo de uno minutos alzando mi copa de wiskhy le insinuo que beba conmigo, accede y brindamos para inaugurara lo que promete ser una charla interesante, incluso sexy pues el rubor que me crea la visión de esas piernas me está afectando en la entrepierna y ya somos dos los que pensamos. Como diria mi hermana, siempre ha sido el de abajo el que piensa por mi, así me ha ido. Le ofrezco que se siente junto a mi pero me pide que vaya yo a su mesa, me acerco y beso su mejilla en un coqueto intento de dejar caer la comisura de mis labios sobre los suyos, ella los nota húmedos y sonrie. Me aparto pero mantenemos la mirada, nuestros ojos han conectado más allá de nuestros cuerpos, su mirada me consume, me espia la mente... se ha metido en mi. Últimamente absorbo energias, constantemente recibo descargas de otras almas en recompensa de la mia perdida supongo.


Acabamos de tomar nuestras consumiciones y nos vamos de aquel lugar, salimos juntos cogidos de la mano, tú con tu maletín de ejecutiva, yo con el diagnóstico de mi propia muerte bajo el brazo, corremos hacía el coche y nos vamos al hotel más cercano. Allí nos despojamos de todo lo que nos impide acariciarnos y nos comemos el uno al otro, siento que me posees pero a la vez sé que eres mia. Es muy intenso lo que me haces sentir, un dolor placentero que me invita de nuevo a morir, esta vez junto a ti porque sí puede que sea verdad este es mi lugar de destino... junto a ti, porque sé que eres tú, que te ha pasado como a mi, ahora estás de luto pero ya volveremos a ser nosotros, lo sé.

Welcome to my paradise...

Hacia tiempo que soñaba con un sitio dónde plasmarme, dónde soltarme y escribir diariamente, he aquí el lugar idóneo. Algunos de los que me leeis me conoceis personalmente y os podreis reir leyendo locuras que algunos ya conoceis o algunas excentricidades, paranoia o solo ideas que puede que os hagan alucinar. Otros llegais aquí, a saber cómo y porqué, espero que bien y os sintais tan agusto que os quedeis...

Pasen y vean el maravilloso mundo de soñar despiertos...

Princesa herida

Princesa herida
ella busca su sitio

Mis me gusta/no me gusta heredados de Jeunet

  • abrir blogs a intempestivas horas de la noche cuando mañana no recordaré ni el loco título que le he puesto... this dangerous mind of mine
  • acumular fotos de fotomatón con amigos eventuales y eternos pero que tengo la mala suerte de disfrutar con cuentagotas, bueno vivimos momentos más intensos..
  • charlar con amig@s sobre todo tipo de cosas, con mis constantes cambios y desvios de tema
  • comer en el restaurante de un amigo y descubrir la alquimia de los sabores
  • conocer blog de gente como yo por casualidad en busca de una lectura que te acompañé en la noche
  • dejar que mis palabras digan lo que escuchan por mi mente
  • esconderme tras la pantalla del ordenador y verme reflejada en la piel de mis heroinas, dandoles mi voz, mi razón y casi siempre un poquito de mi corazón...
  • escribir guiones, afición reforzada en el curso de Fermín "James Caan" Cabal
  • escribir lo que se me pasa por el coco
  • escuchar voces en la radio que me enamoren
  • fagocitar cine, meterme en la piel de los personajes y conseguir vivir cada aventura que el director me propone
  • hacer críticas de películas
  • la radio, me apasiona ponerme delante de un micro
  • no me gusta que me hagan soñar para luego abrirme los ojos de un porrazo, no me gusta que me inviten a vivir para decirme que estoy muerta, no me gusta que me ofrezcan que participe para eliminarme la primera, no me gusta que me digan que si para luego esconderse detrás de un hasta luego, no me gustan las mentiras, ni los mentirosos, ni quienes mienten por vicio, por ocultarse y porque no quieren admitir quienes son, no me gusta que te escondas, sé que ese no eres tú... sal de ahí, te he perdonado. Perdoname tú a mi.
  • perderme en ciudades que hace años que conozco
  • ponerme a hacer anotaciones en una de mis miles libretas, diarios, bloc... y ahora solo me faltaba un espacio en la red propio, soy dueña de algo (bueno blogger pero son muy majetes, es así como se les paga este placer de hacer una rinconcito tuyo?)
  • que fito me haga bailar poesia y reconocerme en sus letras
  • reirme de mis tontos (o no tanto) defecto a medida que los voy descubriendo
  • sentirme viva
  • tomar coca-cola cuando me levanto un domingo
  • tomar una copa de vino con queso y después fumar un cigarrilllo
  • ver películas corales tragicómicas con personajes entrañables, la soledad es muy mala.
  • y las cosas que no me gustan se resumen en unas pocas: odio el odio, no acepto la guerra ni la mentira.