miércoles, 14 de noviembre de 2007

"Me encanta que haga frío"


Érase una vez una niña a la que lo que más le gustaba en el mundo era jugar pero siempre encontraba otras aficiones con las que disfrutar, hasta que un día se chocó con la idea de que mejor que jugando se lo pasaba inventando juegos, sus horas escolares sufrieron la pérdida de su interés, ella prefería estar en su propio universo. Entre estos juegos, por supuesto, había uno que era su favorito. No lo tenía terminado pero cada vez que se ponía a pensar en él, nuevas ideas, estrategias, normas, soluciones... se le ocurrían para el gran juego.

Ese no era cualquier juego, era uno en el que ella iba a lograr llegar a la meta de manera victorioso, quería alcanzar su destino, pero llevándolo todo con ella por supuesto. La niña se ha apegado de tal manera a algunas "pequeñas cosas" de la vida que sabe que no va a poder estar en otro sitio sin ellas, así que empieza a hacer su maleta. Una vieja maleta de piel marrón, dentro su corazón, prefirío encerrarlo hace tiempo pues sabía que en eso del juego tenía las de perder...

Cuando hubo preparado su equipaje se propuso a despedirse de lo que no cabía en ella, empezó por su habitación, aquel era su rinconcito especial al que acudir siempre, en el que no le faltaba calor pero ahora lo notó frío, un escalofrío recorrío su cuerpo. También dijo adiós a su biblioteca, cosechada a lo largo de esos intensos años, se despidió de su música porque sabía que allí dónde iba ya había música propia, algo así como el hilo musical del aeropuerto, miró lo que dejaba y agarró fuerte la maleta con aquello que a partir de ese momento era lo único que poseía.

Cruzó el umbral de su habitación y bajó las escaleras, se iba y ésta vez era para no volver. Lanzó un beso al aire y susurrando dijo algo que quedo entre su corazón y algún órgano avispado, los sentidos no pudieron percibir lo que ella expresó, nadie supo nunca qué quería, qué buscaba, a dónde iba, quién era... pero puede que ella misma no lo supiese pensaron al principio, al ver la cantidad de cosas imprescindibles en su vida que la chica había dejado. La siguieron durante un tiempo pero le perdieron la pista, ella descansó en un pueblo que encontró apacible y suficientemente alejado, esperando que también discreto.

Llegó el invierno abrasando con todo, el blanco cubrió las casas, las calles, los caminos... desde su ventana solo se podía divisar una inmensidad blanca. Su relación con la nieve era un tanto peculiar, ella sabía unos días antes de que sucediese que iba a suceder, había una sensación que le recorría el cuerpo y muy bajito decía "me encanta que haga frío" (sí, se lo pido prestado al señor Julio Medem y lo oigo en mi cabeza en la voz de Najwa Nimri), porque es así como llo sentía, cuanto más helada se sentía un calor más intenso iba quemando en su interior, se le iba acelerando el pulso y sus mofletes adquirian un tono rosado que se iba tornando en vermellón.

Entonces esa noche nevaba y al día siguiente se despertaba en otro mundo muy diferente, en otro cuento ("si tú me dejas, si me das tiempo" Medem es que ya lo has escrito todo, le adoro!), en el que ya no estaba sola, en esa historia había alguien más pero ese es el momento en que muy discreta ella, cerraba las puertas de madera de las ventanas y no nos dejaba ver más...

Así que colorín colorado este cuento... espera, espera...¿qué pasa?, no puedes dejarme así. ¿ah no? Qué va, ahora tienes que contarnos quién era él y cómo entraba en su mundo...

Es que eso en realidad, es otra historia que ya no está dentro del cuento, que se sale y aún la tengo dentro, pero la estoy amenazando, la presiono para que salga, estoy empezando a pensar en estrategias para tentarla a jugar y puede que vuelva a abrir las puertas de sus ventanas y quien sabe si las de su casa...


lunes, 12 de noviembre de 2007

El discreto encanto de lo efímero


Soy una amante de las pequeñas cosas, me hacen feliz algunas cosas que parecen simples tonterias pero que sin ellas me sentiría un poco vacía, son detalles que me hacen sonreir de vez en cuando (bueno no es que jamás sonria pero hay épocas de la vida en que cuesta un poco hacerlo, a todos) y me dan la chispa del día, ese momento que ya te ha hecho sentir bien porque al fin y al cabo la vida sólo se compone de eso, de momento fugaces que nos llenan y nos hacen sentir no sólo que estamos vivos sino que además merece la pena.

Son muchas esas pequeñas cosas a las que estoy apegada pero hoy os voy a hablar de la más sencilla de todas, la que más fácil me resulta conseguir porque se trata simplemente de subirme en mi coche (y arrancarlo, claro está) ese momento del día (me centraré en que significa para mi hoy porque es muy diferente lo que siento dependiendo del lugar en el que esté, pero es unos de mis momentos del día, a veces, el único) es simplemente delicioso, escucho el motor (si estuviese roto me daría igual porque no sé un carajo de coches...) y piso la carretera, nos vamos, bye bye sweethome! y aceleró recorriendo esa eterna avenida que me da la salida al mundo real puede que algún día a mi paraiso... de momento sigo llegando al cruce y bueno según el día tomo una dirección, pero hoy iba hacia la derecha, donde había otra larga recta en la que acelero muy fuerte y siento la velocidad, luego me imagino como me estrello en la curva y mi pie instantaneamente se levanta del acelerador...

En esos momentos, cuando estoy recorriendo los pocos metros que me separan de la salida del pueblo voy pensando en dónde me iria en esos momentos si fuese libre para coger carretera y manta, hoy me hubiese ido a Madrid, la última vez que estuve me supo a poco y me sentí realmente inspirada en ese fin de semana, aunque cierto es que tuve la peor idea para mi historia que he tenido hasta la fecha... seguro que mañana me quiero ir a Islandia, cada día se me ocurre un destino que me aparte de aquí y me lleve ahí, a tú lado, en ese sitio donde nos volvamos a encontrar y en el que decidamos empezar...puede que ese día no llegue jamás, puede que tú no seas él, puede que él no sea él...

Sigo por la carretera y voy sintiendo las curvas, las devoro como queriendo salir de la comarca, cuanto más lejos mejor, veloz salgo del sitio al que siempre regreso pero en el que simplemente me ahogo, me falta espacio, movimiento, en definitiva vida... acabo aquí por unas o por otras pero esta vez ya llevo un año entero y sinceramente, me aburro.

Así que acelero más para huir de este pensamiento pues eso me lleva a pensar que llevo un año de mi vida aburrida, esto me da mucha pena pues es mi familía y mis amigos, quiero a esta gente pero no me veo viviendo aquí siempre o al menos en un futuro a corto plazo, los pueblos no están hechos para mi, igual cuando me haga mayor me gusta eso de vivir tranquila en un pequeño pueblo pero ahora me da cierta claustrofobia. El mayor de los problemas es que adoro viajar (anda y yo, estarás diciendo, ya, ya a todos pero a mi me afecta a nivel emocional muchisimo el hecho de emprender un viaje) y desde que empecé a salir por el mundo que me expando y crezco a otra velocidad, la cual se estanca cuando llego aquí.

Al final me alejo de la zona, ya en la autovía acelero hasta que el coche se queja, me gusta muchisimo la velocidad (mis amigos no se quieren subir conmigo!) pero no soy ninguna fitipaldi, vamos controlo (tampoco piensan lo mismo mis amigos por la cantidad de golpes que el pobre coche muestra, pero diré a mi favor que son los pilares del centro comercial los que se mueven, el anuncio lo demostraba). Son muchisimos los pensamientos que me viene a la cabeza en esos momentos como decía antes fugaces, efímeros... pero rescato los de esta noche...

A veces cuando llego a la entrada del pueblo (como hoy), en lugar de reducir y girar a la izquierda para entrar, simplemente piso el acelerador y sigo recto... me da una sensación de libertad inmensa, me siento libre, con fuerzas para irme donde sea, a tú lado por supuesto, pero sin ataduras de ningún tipo, vuelo... claro, sólo llego hasta el pueblo de al lado, a unos minutos, pero en ese momento en que he visto como pasaba el cruce de largo, veía como en la señal aparecía el nombre del pueblo tachado y la carretera se expandía ante mi, en ese momento me sentía LIBRE!!!

Después llega otro momento que también adoro, cuando doy la vuelta y regreso a casa, sintonizo una emisora en función de la canción que este sonando en el instante, no me importa lo que sea o si lo conozco de antes, quiero que me haga sentir, que me deje volar... entonces dejo la canción que me atrape, acelero y voy camino de casa, en esos tramos en que hay curvas disfruto mi coche porque adoro como coge las curvas, siento el viento qu dejo que me dé en la cara y me meto en alguna fantasía agradable, pero pronto llega la última recta...

Cuando hace mucho tiempo que no he estado en casa ese camino me encanta, ese trozo en el que sé que me queda poco, que en breve me estarán dando abrazos, se me hace eterno... pero en este caso, no era esa la sensación pues como he dicho llevo un tiempo aquí, demasiado puede... hoy lo que sentía era que cada vez me quedaba menos, que me acercaba a mi cárcel, al sitio del que no puedo salir, al lugar donde no quiero más que pertenecer pero no ser parte de él, al menos no para siempre... sueño con salir de aquí otra vez...

Entonces una canción triste ha empezado en la radio, me ha empezado a invadir una sensación de pena y mientras recorría la avenida que me separa de mi casa, iba reduciendo como no queriendo llegar nunca, como queriendo evitar lo inevitable, hasta que cuando he aparcado, he cerrado las luces, apagado el coche pero he dejado la radio puesta, me he quedado unos minutos en la oscuridad y he buscado en el retrovisor a aquella que un día fui y que espero que regrese, a esa que está dentro y me habla de vez en cuando, a mi amiga del alma que me tortura algunas veces pero que tantas ganas tengo de volver a encontrar y hoy desgraciadamente no estaba en el espejo, así que he apagado la radio y una sensación de melancolia amarga me ha recorrido y me sigue consumiendo, porque sabía que solo unos peldaños me separaban de mi destino final (por hoy, espero).

Y no me equivocaba porque aquí estoy otra vez, en mi habitación, el sitio que me cobija y en el que he estado durmiendo en contadas ocasiones a lo largo de estos años, pues no la consideraba mía, la mía han sido otras; en Valencia, en Leeds, en Londres, en Onti... pero esta solo la tenía para cuando venía un fin de semana, eso era fácil. Pero ahora no lo es, cuando paso aquí noche tras noche y la ventana solo me conduce a una oscuridad en la que no se asoma la más triste luz más allá de lo que abarca el pueblo, no hay vida fuera, pero es que el problema es que no lo hay dentro... entre semana es muy difícil coincidir con alguien por la calle más tarde de las siete, los bares cierran y ni siquiera puedes comprar tabaco, he tenido que ir al pueblo de al lado... de ahí mis divagaciones en el coche y que me diese por escribir dos veces en un día, además de como dije, que cuando tengo algo que hacer encuentro miles de cosas sustitutivas, bueno también dicen que el chocolate sustituye al sexo y tengo ciertas dudas...



En la foto iba a poner un corsa azul marino como el mio pero hubiese hecho trampas porque el mio no se parecía al de la foto (ya mis amigos se estarán descojonando, si se molestasen en leerlo) pues el pobre he sufrido más de un toque, vamos nada serio pero es visible... la cuestión es que he pensado en lo efímero y he pensado en lo fugaz de un castillo de arena...

"El futuro está en el porno"


Pues sí, le acabo de usurapar el título a un buen cortometraje de Vicente Villanueva para esta entrada. La cuestión es que una vez que lo he hecho comentaré que es un muy buen corto en el que la actriz de Camera café Marta Belenguer está deliciosa, su personaje tiene una frase a destacar: “Yo antes era buena persona, pero ahora ya no. Ahora soy mala... Mala, pero mala, mala...”, ella es Maria José una mujer que cree que su destino está marcado por la mala suerte pero decide buscar el éxito sin dejarse amedrentar ni ofender por lo que digan los demás, una buena decisión. Os lo recomiendo.



Ahora el porqué del título... pues esta mañana buscando mi blog en google me he encontrado con la sorpresa de que una página de contactos eróticos tiene un link con mi blog, ¿qué pasa que si no pasa por el porno ya nada está a salvo en la red? no entiendo porqué lo han linkado pues la referencia era con un texto sobre Sexo en Nueva York, la serie, puede que la sola mención de la palabra ya les susicte interés, no sé... para mi es todo un enigma.


bueno esta entrada sirva para decir a los visitantes procedentes de ese link, que lo siento mucho pero que esto no es un paraiso del porno (cierto es que el otro día escribí un realato erótico y puede que no sea el último) ni van a encontrar contactos o imágenes que les suban la líbido, a cambio prometo seguir escribiendo lo mejor que sé y que si se quieren quedar están invitados a opinar y sobre todo a dejarse llevar por sus sueños... (no hace falta que sean eróticos, eh)
Lo dicho, siento que no encontreis nada que os excite pero puede que os estimule la mente...
Un abrazo!!!

jueves, 8 de noviembre de 2007

Buscándola...


Pues sí sigue dándome vueltas dentro la maldita... ahora está en una etapa rebelde, apática, malhumorada, fría,.. en que la Leonor que más se le parece es la de Malas temporadas, que sino la habeis visto es muy recomendable, me la regaló Andeka (no, no trata de deprimirme) y me asombró, una película en principio tan sencilla que se adentra en heridas complejas y profundas. Mágnificas todas las interpretaciones aunque cierto es que poco se dijo de Leonor Watling un tanto eclipsada por Natalie Poza que destacaba en un papel diferente a lo que nos tenia acostumbrados, pues Leonor tampoco había estado nunca tan cerca de un abismo como con su Laura, una mujer que tiene enterrados los sentimientos, ya no puede sentir además hay un hecho desencadenante de este estado... preciosa su interpretación de Vete, la escucharé cientos de veces y no me hartaré...
Hoy me han dado un empujón bastante importante con mi historia, esa de la que os hablé de su heroina, pues se me atraveso el segundo acto y ahí me quedé... pero he conseguido darle la vuelta a la historia de manera que todo cobra sentido, o eso parece ahora...
En fin, estaré unos días ausente...(aunque cuanto más me propongo no distraerme más lo hago)

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Escribiendo durante el día...


Ayer a mediodía regresé airada de una reunión de trabajo, me senté frente al portátil e incluso olvidé comer, me puse a escribir cual alma que lleva el diablo. Me sorprendí a mi misma pues la luz del sol entraba potente por mi ventana y sentía esa imperiosa necesidad de sacar palabras de donde antes había ausencia, hacía unos días que estaba seca, no lograba decir nada pero ahora me ha vuelto el entusiasmo y las fuerzas, yo sé de donde las saco...
La historia que me está saliendo no se parece a nada que haya imaginado antes, se sale de la norma de mis típicas historias de sentimientos, exentas de emoción visual sino no se está atento a los detalles y a las miradas, algo etéreo y volátil que pretendia tocar al espectador, pero me frené y no me dejé llevar más por lo que la misma me hacía sentir, la aparque y no pude poner una letra más en el documento. Me siento paralizada por ella pues es más fuerte que yo y para escribirla he de revivir ciertos momentos del pasado que fueron temporadas que aún habitan en el fondo de mi mente y palpitan dentro de mi corazón. Una amiga escritora me ha dado consejos y me ha estado estudiando de cerca, tiene sus propias y duras conclusiones pero todas acertadas y corregibles, a partir de sus comentarios.
Me da mucho miedo que esa paralisis sea para siempre porque de verdad esa es una historia que necesito contar aunque luego no pase de ser un montón de hojas impresas con letras que cuentan una vida a tiempo real, una historia de amor que puede que jamás llegue a tener un final.
He estado preguntándome ciertas cosas y sí, me voy a tirar a la piscina, aunque no haya agua y el porrazo sea tremendo, allá voy! Here I go! Cuando acabe con la aventura que tengo entre manos prometo ponerme con la gran historia y cuando la termine se la dejaré leer a X interesados y confidentes, sólo ellos conocerán la verdadera historia porque después se meterá en uno de los cajones de mi escritorio y allí se quedará acumulando polvo.
La vida del que tiene inquitidudes no es mejor ni peor, creo que es simplemente diferentes, pasamos mucho tiempo cuestionándonos nuestra existencia, buscando mejorarla y siguiendo nuestros deseos y pasiones, los demás solo se dejan caer por su monótona vida, sin hacer demasiado ruido y acatando normas preestablecidas por una sociedad que se convierte en una voragine de consumismo, mediatización y globalización... los que nos movemos por nuestros sueños estamos en contacto con nuestro yo más interno y nos escuchamos que es muy importante, pues dejar de oir lo que el corazón de uno dice es bastante peligroso y causa un estado de apatia continúo que no permite disfrutar de lo que se vive. Prefiero darme batacazos...

En fin, decir que ahora mismo me voy a comer y a ponerme pegada frente al teclado para no levantarme hasta la noche con algo terminado en el ordenador... será una extraña historia de vidas paralelas, un cuento fantástico con un toque de naturalidad real. O ¿quien sabe en qué acabará?

domingo, 4 de noviembre de 2007

En vilo...


Acabo de ver Salvador y me tiene sobrecogida, la lástima (o casi un consulo por todo lo que estaba sufriendo) ha sido que a los pocos minutos se ha estropeado el dvd y no he podido ver el final pero he observado horrorizada la ejecución, tremendo Brhul!

La factura de la película es bastante impecable, Huerga nos traslada a esos difíciles años de la lucha en la trastienda y de la juventud truncada de este militante del MIL pero eso es mejor que lo leais en mi otro blog (unadoblevidadepelicula.blogspot.com) dónde mi colega Andeka hace una crítica más pormenorizada, yo vengo a hablar de lo que me ha hecho sentir.

Me he cabreado, mucho además, me parece tremenda la represión que se vivia en la época y las hipocresias de un régimen diseñado para la exaltación de la gran figura del Generalisismo, perdonenme pero este señor era...***** (creo que blogger censurará estas mis palabras). Siempre que veo películas históricas después de haber estudiado y mucho sobre la Guerra Civil y profundizado en la Universidad con las Historias del periodismo, universal, español y valenciano... creo saber de qué hablo y lo que se hizo con Salvador fue una tremenda injustacia pero eso fue de las pocas que se le puede recriminar con nombre y apellido pero hay tantas víctimas de este régimen que yacen en fosas comunes dónde nunca las encontrarán. Me hunde en un estado en el que varios sentimientos se entremezclan, está la rabia, las ganas de justicia (sabiendo que es absurdo que se dicte una sentencia contra un muerto), las ansias de venganza porqué sí hubiese deseado que las últimas palabras de Salvador hubiesen sido "Qué se muera Franco", el odio hacia esa gente que vivió en aquellos años en la opulencia a costa de otros y muchas más sensaciones pero el momento del garrote vil me ha dolido en el alma, qué espectacular puede llegar a ser este joven sencillo, qué nos robó el corazón en Goodbye, Lenin! y que lo okupo en los Edukadores, Daniel Bruh simplemente sabe lo que se hace...
iba a escribir más pero buscando la foto he encontrado esto, leed:
cuanto tiempo sin entrar en un foro, refrescante el buen ambiente. Daniel es tan mono que en la sección en inglés contesta a dos mails y están colgados. lo dicho buena película con un gran actor al que rescatar y seguir.
Un beso Brühl!

viernes, 2 de noviembre de 2007

Noches a tientas...


Hay noches en que deambulamos sin rumbo fijo por nuestras vidas, noches en que simplemente nos dejamos llevar por lo que nos sucede, es una sensación que recorre nuestro cuerpo y nos hace más libres. Soñar se nos suele dar muy bien pero cuando tenemos que llevar estas fantasias a la realidad nos cohibimos, hay algo en la vida real que nos hace perder valor pero existen noches en que hacemos acopio y vamos a por lo que queremos.

En esas noches se suelen encontrar cosas muy importantes, tanto que suelen seguirnos por nuestro camino.


Hace tiempo que estoy dándole vueltas a una novela erótica, tengo una maestra muy buena, crónica de los sentidos fue una buena iniciación... he aquí una pieza.


"Notaba su respiración en mi sién y habia algo en sus suspiros que no me dejaba dormir, notaba como se descompasaba cuando apretaba mis nalgas sobre él. sabia que estaba dormido pero cuando lo hacia a mi lado nunca terminaba de descansar, se habia acostumbrado a mis múltiples devaneos y momentos fogosos en mitad de la noche... le despertaba cada poco tiempo rozándome con él, abria sus ojos, esbozaba esa sonrisa que me desarmaba y me apretaba contra su pecho. Encajabamos, cuando nuestros cuerpos se juntaban habia algo en ellos que hacia que estuviesen perfectamente diseñados para estar así... siempre.

Un día desperté y en lugar de su cuerpo encontré una nota, me decia que se tenia que ir, que no le buscase y que puede que algún día volviesemos a disfrutar en aquellas sabanas. Desde entonces ha pasado mucho tiempo y demasiados son los amantes que han recorrido esta cama pero sigo añorando sus caricias, su forma de hacerme reir y esa sonrisa pícara que me pedia que fuese solo de él. Me tenia completamente enganchada, podía acostarme con otros hombres pero no volveria a hacer el amor como en esos años, porque sino le tenia a él sabia que no me dejaria llevar, solo me dejaria hacer.

Conocia su poder sobre mi y por eso se habia ido tranquilo, sabia que cuando decidiese que estaba preparado para retomar aquello yo le estaria esperando como una perra fiel. Pero habia algo de todo aquello que me cansaba, tantos hombres y ninguno me convencia de olvidar aquellos años de mi vida? debia encontrar a un hombre que me satisfaciese plenamente, qué me penetrase en la mente.

En aquel momento hice un cambio de residencia y me trasladé a un pueblo de las Alpujarras con la intención de hace un arduo estudio sobre El silencio de las sirenas de Adelaida Garcia Morales y huyendo de mis fantasmas. Me lleve mi portátil y una pequeña maleta, aquello iba a ser pasajero. Pero allí conocí a alguien que cambio el esquema de mi viaje y me invito a quedarme el tiempo que desease.

Me deje llevar, cómo decia antes, cuando las fantasias están en tu cabeza son muy perfectas pero debemos llevarlas a cabo y aquel hombre me atraia enormemente, su mirada me penetraba y sus conversaciones me hacian tener sueños cada noche después de nuestras veladas a solas. Cada noche por supuesto acababamos cada uno en su cama, hasta que él tomó las riendas de la situación y se desnudo para mi. Aquella noche me deje poseer.

A la mañana siguiente él seguia allí, no se habia esfumado y prometia momentos de placer súblimes. Se despertó y me empezó a saborear, comiéndome tiernamente el cuello y después el lóbulo de la oreja... me abrazó apasionadamente mientras sus labios buscaban mi boca. Después de muchos besos por todo mi cuello y de un delicioso recorrido por mis pechos, me había empezado a besar excitado en los labios, me mordia levemente el labio mientras su lengua los dibujaba, me besaba y le deje sentir mis jadeos, le hice participe de mi fuego interno... Empecé a gemir y le susurré algo en el oido, enseguida bajo sus manos en busca de mi cueva de la pasión. Me abrió y empezó a jugar con mi clitoris, sabia que estaba húmeda por sus besos y dejo entrar sus dedos, los deslizaba fácilmente por los flujos que se derramaban. Dibujaba círculos con uno de ellos y yo me estremecía de placer, mientras le mordisqueaba el lóbulo y le decia obscenidas que queria que llevase a cabo conmigo, esa misma mañana.

Me dio la vuelta y me tumbo... la mañana flluyo entre sábanas y poesía, nos levantamos pasadas las 12 y nos fuimos a la cocina, tanto esfuerzo se merecia un buen tentenpié. Preparé mis famosos sandwiches de pollo y nos fuimos a la montaña, hacia bueno y era un día idóneo para sentarse bajo un buen árbol. Además teniamos que aprovechar aquella química. Me llevo a un sitio que conocia, un lugar que me iba a explicar porqué pero que era muy especial.

Una vez allí me contó una tierna historia de infancia, con una novieta que le dejo por uno más alto, una triste historia de amor inocente. Del más puro. Aquel hombre tenia algo en su forma de ser que le convertia en alguien muy misterioso, queria siempre saber más de él. me embelesaba que le contase sus cosas y su forma de pensar me deslumbraba. No sabia aún a que se dedicaba pero sabia que todas las tardes iba al parque que estaba frente a mi casa, hasta que un día le pedí ayuda porque me habia entrado un ratón. De ahí surgió una amistad que nos llevo a esto, a compartir su cama y a veces la mia, a conocernos como se conocen los buenos amantes...

Un día me insinuo que estariamos mejor los dos en una misma casa, sin tener que andar con las cosas de aquí para allá. Me desorienté. Soy así, todo lo que me suene mínimamente a comprometerse, a perder un poquito de libertad... me hace desequilibrarme pero él que conocia este aspecto de mi. Me apretó fuerte contra su pecho y me dijo que no me fuera sin más, que esta vez me quedara y que me iba a dar algo que no me habia podido ofrecer nunca. Que me iba a enamorar. No queria cortarme las alas sino ofrecerme las suyas y pedirme que no le dejase jamás parar de volar, pero que volase con él si queria.

Emprendimos un maravilloso y místico viaje juntos... nunca he disfrutado del sexo como en esos momentos, era diferente, era fácil, lo teniamos en todo momento que queriamos, era excitante probar todos los rincones de la casa, era complaciente... me sentia muy plena y feliz, signifique lo que signifique...

Pero sabemos que todo lo bueno se acaba y esto tenia que llegar a su fin. No queria emplear el método de la carta a medianoche, se merecia más. Así que me levanté a su lado y le deje que me hiciese el amor por última vez. Su sexo estaba muy ergido y tenia muchas ganas de mi, le di todo lo que quiso y fue una mañana entre orgasmos compartidos y temblores mutuos. Me sentia en esos momentos que no me queria ir pero algo dentro me dijo que lo tenia que hacer, así que cuando nos levantaron. mientras tu te dabas una ducha, hice la maleta y cuando salieste te esperaba en el resquicio de la puerta para despedirme de ti.

Te dí un húmedo beso en la boca y me pediste más. "Volveré, encanto, deja un hueco en tu cama para mi" y me dí media vuelta y contoneandome salí de aquella casa que tan buenos recuerdos me iba a traer.


Ahora me tiro a mi profesor de francés y tiene su encanto pero echo de menos la complicidad, el dejarse llevar, el vivir plenamente el momento... Pero el otro día todo cambio, iba por la calle principal cuando lo vi, paseaba de la mano de una mujer exhuberante pero sabia que le podia recuperar. tenia previsto nuestro encuentro en la presentación de mi libro. Me puse deslumbrante para él y sutió efecto, a medianoche le tenia entre mis piernas. Al día siguiente despertamos en su casa y me pidió que esta vez no me fuese, qué sabia que seguia siendo libre pero que a su lado lo iba a ser.


Me hizo el amor como tantas veces, me folló como nunca. Me ha dicho que su chica quiere que se comprometan pero él no ha podido hacerlo porque me estaba esperando a mi, así que va a dejarla y cuando se vaya nos iremos otra vez a vivir juntos, esta vez en mi piso del centro, dónde dice que podrá trabajar mejor, ya sé a que se dedica y me encanta. Voy a hacerle un poco de espacio en los cajones.


Buenas noches noctambulos, espero haber despertado vuestro lado oscuro...

Welcome to my paradise...

Hacia tiempo que soñaba con un sitio dónde plasmarme, dónde soltarme y escribir diariamente, he aquí el lugar idóneo. Algunos de los que me leeis me conoceis personalmente y os podreis reir leyendo locuras que algunos ya conoceis o algunas excentricidades, paranoia o solo ideas que puede que os hagan alucinar. Otros llegais aquí, a saber cómo y porqué, espero que bien y os sintais tan agusto que os quedeis...

Pasen y vean el maravilloso mundo de soñar despiertos...

Princesa herida

Princesa herida
ella busca su sitio

Mis me gusta/no me gusta heredados de Jeunet

  • abrir blogs a intempestivas horas de la noche cuando mañana no recordaré ni el loco título que le he puesto... this dangerous mind of mine
  • acumular fotos de fotomatón con amigos eventuales y eternos pero que tengo la mala suerte de disfrutar con cuentagotas, bueno vivimos momentos más intensos..
  • charlar con amig@s sobre todo tipo de cosas, con mis constantes cambios y desvios de tema
  • comer en el restaurante de un amigo y descubrir la alquimia de los sabores
  • conocer blog de gente como yo por casualidad en busca de una lectura que te acompañé en la noche
  • dejar que mis palabras digan lo que escuchan por mi mente
  • esconderme tras la pantalla del ordenador y verme reflejada en la piel de mis heroinas, dandoles mi voz, mi razón y casi siempre un poquito de mi corazón...
  • escribir guiones, afición reforzada en el curso de Fermín "James Caan" Cabal
  • escribir lo que se me pasa por el coco
  • escuchar voces en la radio que me enamoren
  • fagocitar cine, meterme en la piel de los personajes y conseguir vivir cada aventura que el director me propone
  • hacer críticas de películas
  • la radio, me apasiona ponerme delante de un micro
  • no me gusta que me hagan soñar para luego abrirme los ojos de un porrazo, no me gusta que me inviten a vivir para decirme que estoy muerta, no me gusta que me ofrezcan que participe para eliminarme la primera, no me gusta que me digan que si para luego esconderse detrás de un hasta luego, no me gustan las mentiras, ni los mentirosos, ni quienes mienten por vicio, por ocultarse y porque no quieren admitir quienes son, no me gusta que te escondas, sé que ese no eres tú... sal de ahí, te he perdonado. Perdoname tú a mi.
  • perderme en ciudades que hace años que conozco
  • ponerme a hacer anotaciones en una de mis miles libretas, diarios, bloc... y ahora solo me faltaba un espacio en la red propio, soy dueña de algo (bueno blogger pero son muy majetes, es así como se les paga este placer de hacer una rinconcito tuyo?)
  • que fito me haga bailar poesia y reconocerme en sus letras
  • reirme de mis tontos (o no tanto) defecto a medida que los voy descubriendo
  • sentirme viva
  • tomar coca-cola cuando me levanto un domingo
  • tomar una copa de vino con queso y después fumar un cigarrilllo
  • ver películas corales tragicómicas con personajes entrañables, la soledad es muy mala.
  • y las cosas que no me gustan se resumen en unas pocas: odio el odio, no acepto la guerra ni la mentira.