
Hace poco, cuando vivía sola, me paseaba por casa como en la foto que puede hacer las delicias de machos y la envidia de hembras (la mía también porque obviamente no soy yo) me sentía libre, me sentía querida, paseaba ligera de ropa y de vez en cuando delizaba mi mano por donde las costuras se pierden, me hundia en los plieges de mi cuerpo para encontrar ese punto de placer que tan bien encontrabas tú, que siempre excitabas antes de llegar siquiera a tocarlo, eras su dueño y ahora te añora, te echa tanto de menos, como yo. Te siento en cada caricia, te huelo en cada hombre, te beso al besarlos a todos pero nunca son tus labios los que tengo entre los mios, te extraño... empiezo a parecer una canción de ricky martin o algo asín... me hundo pero entonces encuentro ese punto otra vez en mi anatomía que me hace olvidarme de ti y de cualquier hombre que existió en mi vida, pues ahora somos él y yo...
Mi placer es extremo y estalló de manera que me siento compungida un par de minutos, me duele pero necesito más, me sigo tocando y me viene a la mente ese instante en el que me besabas, ese flash de perfecta armonía que nos unió para siempre o por siempre jamás... te fuiste, nunca supe de ti, ni quise saber, nos alejamos el uno del otro y evitamos el más mínimo contacto, desaparecimos de las vidas del otro... me dolió en lo más profundo y creo que lo sabes.
Me gustaría algún dia volver a ser la de la foto, esa Pink Lady que puede con todo y con todos pues los devoraria uno por uno y aún pediría más victimas después del último, una insaciable mujer de acero, así en blanco y negro porque la Pink Lady sólo tiene de color la ropa rosa, ella en si es fria, gris, se apagó el día que el verde dejó de existir para ella, ese color que la volvía loca y la ponía de buen humor (y a buen tono) que la hacía recorrer la ciudad en busca de eso tan misterioso... buscabas magia y la encontraste, pero te diste de bruces con la realidad... continuas buscando eso que un día encontraste y puede que lo hayas perdido para siempre... abre los ojos!
Ahora sabes que te busco a ti y que no voy a ir locamente detrás de ti ni mucho menos, simplemente voy a dejar que este destino que nos mueve y nos guia algún día decida que de nuevo debo topar contigo, ese será el día en que todo se decida, en que tú me respondas pues la pregunta hace años que está en el aire, solo tú fuiste el receptor, solo tu la posees (incluso yo que la formulé, no la recuerdo, diré como Peru Medem, era demasiado joven)... algún día sé que recibiré respuesta pues sé (y tengo la suerte de haber comprobado) que eres un perfecto caballero y un hombre verdaderamente honrado, de los pocos que quedan auténticos y ese te hace único en estos días de sequía emocional de la Humanidad. La gente ya no se emociona, la gente ya no me excita como tú hacias, sólo con tu sonrisa y esa mirada que me teletransportaba para llevarme allí donde tú querias pues eras dueño y pasajero de un viaje que juntos nos inventamos y a solas continúo, hasta que quieras regresar, tu billete siempre tiene fecha de mañana...
He estado pensando en marcharme del país, si ya sé que ni siquiera sabes en cual estoy ahora (puede que ya ni te importe), pero esta vez me marcho lejos porque no me gusta donde me encuentro ahora y no me siento bien en el punto en que me he estancado. Abandono la partida, me traslado, de momento solo habito en este blog, seré cibernética por un tiempo, sin pertencer a ningún lado, viajando un poco por esta tierra que me agrada pero me ata demasiado, así que partiré en unos meses y mi única maleta es ese regalo que me hiciste, eso y mi corazón de madera.
Mientras escribo esto te presiento por detrás con tus sigilosos pasos acariciandome la nuca y besandome por el cuello, me tomas de la mano y me aprietas fuerte contra tu pecho para que sienta que tu corazón se vuelve loco cuando estás a mi lado... me demuestras que me quieres, me oprimes contra tu pecho y me sacias de la sed que de ti tengo, apagas mi calor que se enciende cada vez que me miras intensamente a los ojos, cuando me sonries y me acaricias. Te maldigo pues no puedo dejar de besarte, de acariciarte y por lo tanto de necesiarte pero solo te estoy imaginando y aún me duele más cuando despierto de tal ensoñación pues ni estás a mi lado ni estoy tocandote a ti, tal vez sea solo la almohada, con suerte los brazos de otro que ha caido en mi cama. Me desilusiona despertar sobre los latidos de un corazón que no es el tuyo, me muero de pena al besar esos labios que tampoco son tuyos y que jamás se han parecido a tus labios pues los tuyos son únicos, los más suaves que he besado.
Me meto en la ducha y dejo a la femme fatale en el desagüe, me desinflo y me hago pequeñita, quiero estar bajo tus alas... ¿dónde estás mi amor?

