

UNA HISTORIA DE AMOR QUE NUNCA PODRÁS OLVIDAR, COMO LA VIDA MISMA...
Un tren camino de Viena, una pareja pelea en el vagón, una joven francesa se cambia de asiento molesta sentándose cerca de un americano que lee detenidamente pero la mira. Se miran y surte la magia. Ellos son Celine y Jesse, tienes unos veintitres años y van camino de sus respectivos hogares, él tomará un avión a la mañana siguiente hacia los Estados Unidos, ella seguirá hasta París. Pero en una conversación con mucho feelin él la invitará a pasar una horas juntos Antes del amanecer, será así como Linklater nos regala una de las películas más románticas que he visto en mi vida.
Sus diálogos son tan reales están empapados en los sueños de ella y el cinismo de él, un cinismo teñido de toques románticos. No en balde son más bien improvisados, muy reales, en la segunda parte de la película los actores figuran como guionistas por su grado de implicación en ella. Los paseos por la majestuosa ciudad es un magnífico y las situaciones son deliciosas, la tienda de música, el Pratter y su rueda, la adivina, la cena en el barco, el parque, ese parque verde... La química de la pareja es de esas que traspasan el celuloide para atrapar al espectador y seducirlo. No puedes evitar amar a ese ángel de Botticelli, esa europea idealista y romántica que es la incurable soñadora Celine, en el pálido rostro de la bella Julie Delpy. Tampoco puedes reprimir las ganas de besar a Ethan Hawke (en mi caso claro) en ese papel de rebelde con causa que tan bien sabe hacer y que le convierte en el nene con el que todas queriamos pasear por Viena.
¿Quién no ha soñado alguna vez con un encuentro casual como éste? Una noche que es la última y una persona nueva en tu vida que te seduce para quedarte, una coincidencia que te induce a plantearte si es eso lo que estabas buscando...Ellos se plantean la noche como su noche única, así que se disponen a aprovecharla en cada instante, absorverla y vivirla como lo que es, la última. Los momentos memorables se suceden, los besos se convierten en imprescindibles y las miradas se dicen lo que los corazones no pueden.
Y si amanece nos vamos... así que los amantes se despiden en el andén de la estación donde empezó su aventura, en el último instante prometen verse dentro de seis meses en ese mismo lugar...
(tuve la mala suerte -aunque conociendo mi impaciencia me alegro- de conocer esta película hace relativamente poco. Así que como sabía de la existencia de una segunda parte las alquilé a la vez, para poder saborearlas en la misma noche. Fue fantástico porque no sé que hubiese sido de mi 9 años pensando en el reencuentro de Celine y Jesse)
Estamos en una pequeña libreria de París, Jesse convertido en escritor, presenta su novela, en la que cuenta con detalles imborrables para él como fue ese encuentro de que Linklater habla en Antes del amanecer. Por supuesto, la ahora madura Celine acude al acto, lo cual no deja de sorprender a Jesse, a pesar de confesar que puede que haya escrito el libro como excusa para reencontrarla pues no cruzaron direcciones ni ningún tipo de dato. Solo saben sus nombres y les pertenece esa parte del otro que les regalo en una noche que no olvidan.
Jesse solo dispone de 80 minutos, Antes del atardecer, hasta coger el vuelo que le lleva a Nueva York, los pasan juntos poniéndose al día de sus respectivas vidas y descubren que incluso pudieron encontrarse en la Gran Manzana pues ella vivió unos años allí. Recorremos las calles de París en tiempo real, la realización deja paso a una fluidez que nos introduce en la historia de manera que parece que les acompañemos en su paseo, nos invitan a observarlos de cerca. La magia entre ellos demuestra que siguen sintiéndo lo mismo, que ha estado durante tantos años aparcado, doliendo. Pasean en barco por el Sena y disfrutan de su mutua compañia. Ya en el coche que le lleva al aeropuerta, la acompañan a ella a casa, allí las apariencias de desmoronan y la cara de ambos se muestra, mirandose por fin, al alma.
Una vez en el apartamento él la acompaña porque la quiere oir cantar, le canta un dulce vals que pudo escribir para cualquiera pero en el que esta impreso el sello de Jesse y de aquella noche que jamás lograron olvidar. A él le quedan poco minutos... no le importa, está con ella y no sabe lo que puede pasar...
Sólo sabe que este vals bien vale un avión:
Let me sing you, a waltz.
Out of nowhere,
out of my thoughts.
Let me sing you,a waltz.
About this one night stand.
You were for me that night,everything
I always dreamt of in life.
But now you're gone.
You are far gone.
All the way to your island of rain.
It was for you just a one night thing.
But you were much more to me,
just so you know.
just so you know.
I don't care what they say
I know what you meant for me that day.
I just wanted another try.
I just wanted another night.
Even if it doesn't seem quite right.
You meant for me much more than anyone I've met before.
One single nightwith you, little...Jesse...
is worth a thousand with any-body.
I have no bitterness, my sweet.
I'll never forget this one night thing.
Even tomorrow in other arms.
My heart will stay yours until Idie.
Let me sing youa waltz.
Out of nowhere,out of my blues.
Let me sing you a waltz.
About this lovelyone night stand.
Amores de una noche que perduran una vida...

